domingo, 4 de noviembre de 2012

Fragmento de: ¿Quién era esa persona?



-Más whisky y menos hielo, por favor- dijo el otro hombre mientras se preguntaban los dos si la llamada del número desconocido era de Valentina. La habían conocido tres días antes gracias a una mentira.
“Si tan sólo un fragmento pudiera conservar…”, enunciaba de fondo el cantante de Moenia en el estéreo del local de café.
-¿Quién sería?
-No sé, we, pero ya lleva días marcando. Oye, creo que ya tengo novia.
Mauricio rió antes de mencionar: Si dices creo, ha de ser ella. ¿Cómo estuvo?
-Es que ayer en la peda…- Mauricio volvió a interrumpirlo con otra carcajada.
Después apareció Sexo pudor y lágrimas, y eso terminó de sellar la tarde con la melancolía de sentir que la amistad permanece en la lejanía de mencionar un recuerdo y describir las novedades acontecidas en veintidós horas. Tararearon el estribillo.
En su camino a casa todo era Nothing else matters, con Apocalyptica, consonando su sentir, su estar, su ser, todo calibrado para esa hora.

Cabellos de ocaso

  Se quebró la ventana y, de tarde, entre el humo y alondras, se alejaba el ocaso tras tu cabello, iniciando siluetas advirtiendo fo...