viernes, 1 de julio de 2022

Debes...

 

 

Debes saber mi secreto:

Por las noches va mi sombra

a cuidarte de mí en sueños

pues ni muerto o dormido

de tu abandono descanso.

 

Debes saber también:

Retorna mi sombra de mañana

para murmurar que tu huerto

ha sido hogar a mi angustia,

y en él descansa mi fruto.

 

Ésta sombra me incita

a tomar tu mano para levantarte,

esparcir dunas con flores

que no se marchite tu brillo

y podar inseguridades

pues éste desierto de exilio

será jardín en días futuros.



 

 

12 junio 2022

 

Por tu cintura insondable

cabalgó mi boca ciega,

palpitante su recorrido

hasta la frontera de sangre.

A paso lento y mojado

entre amanecidos montes,

fui viento arando incesante

con mirada encendida,

y relámpago nació en tus ojos

donde destino era caverna:

Planté la vid en el abismo

para en silencio germinar

promesas que tu vino

daría pasaporte a soledad.

  

Antes de partir, me dijo:

Será hoguera de penas

madre de cuatro elementos:

Norte, Sur, Este, Oeste

hasta escanciar sobre ellos

nuestra pasión infinita.

 



 

12 junio 2022

 

jueves, 30 de junio de 2022

HE QUERIDO SEMBRAR

 

 

He querido sembrar

murmullo de grillos bajo tu oreja

y oigas la noche que te pienso.

He tomado en baldes

líquida luz de Luna

para bañarte dormida,

mas claustros amagan tu voz,

 la lírica de tu mirar,

pues dentro de horas ausentes

mi alma no puede seguir

sin tu desbocada fragancia.

 

 ¡Hay del día que sembré sicomoro!

en tu pleno vientre

sin saber que árbol genealógico sería.

 

Hoy, como cada noche,

busco tu silueta incandescente

para iluminar el camino

dónde habré de perderme:

Cirios enciendo a tu retrato

va en pos de reliquias

al hogar que construiremos

y vivir con quien florece

en tu fragancia y mi cobijo.





 

 

 

 

Changuitos danzan en patios

colorean de azúcar crepúsculos

mientras cayado te nombro:

En ti sostengo al hombre

que ejemplo sirve a sus hijos.

Entre ramas altas jugaron

y sobre ruedas reímos,

su inteligencia me desborda:

Sobra alegría en la familia,

falta paciencia para arrullarlos:

Príncipes y bebés

ya se van a la cama,

y Tiban, y Mamir

ya se van a dormir.

 



... ...

 

Hoy que tus uvas

sanaron mi copa herida

entre jaque jinetes

te nombraron Reina,

en carruaje nocturno

vino sirvió mi boca

hacia otro día

mi Reina.



miércoles, 29 de junio de 2022

24/7

 


 

 


 

 

Salgo temprano al trabajo

y vuelvo nocturno

por la falta que haces.

Dejé un beso en tu ventana,

lo agarras antes de dormir,

a ver si no se moja o enfría

el abrazo que guardé ayer.

sábado, 25 de junio de 2022

Descansa el buen día

 A la inversa, de nosotros

emerge un beso submarino

y busca inquieto al nido

en que habrá de posar un:

Descansa.


Ya sobre agua su arribo

tras navegar incertidumbre

anclará este beso a tu boca

para luego desembocar un:

Buen día.




 


lunes, 11 de abril de 2022

Coloquio Letras De Durango 2022, Un té a medianoche

 




Sobre Un té a medianoche

 

Comencé a preparar Un té a medianoche el 27 de marzo de 2011 con párrafos inconexos escritos semanas antes. Y, a través de las siguientes noches, sin falta, me sentaba a escribir y mezclar los ingredientes.

No sé si desde el inicio, pero sí sé que en su mayor parte, sobre todo en mayo, junio, julio y agosto, me sentaba en un bote de pintura de mi patio trasero a escribir, colocando la computadora en un banco de plástico, escuchando música clásica y bebiendo cerveza o un vaso de whisky. Lo transcribía así, bebiendo, porque quise plasmar las sensaciones de ebriedad, por ser una característica del personaje principal. Para avanzar me valí de conversaciones con la chica que inspiró el personaje secundario. Sin ellas no hubiera podido expresar la singularidad de su habla. Es preciso mencionar que ella es el detonante que abrió las puertas para escribir la novela, pues la manera en que nos conocimos, nos comunicamos, y las cartas compartidas, mas sus ideas, me parecieron dignos de contar textualmente. Sin embargo, el haber sucedido con años de anterioridad, mas el olvido innato y mi gusto por omitir contar sobre mí, fueron motivos para colocarlos en código.

Ahora, presento los factores que incubaron Un té a medianoche:

1.- El personaje principal debía ser un poeta que le encanta manejar en coche por carreteras; es galán con mujeres; durante sus viajes se detiene a observar de cerca cada vez que un paisaje llama su atención para dibujarlo en acuarelas; tocó en un grupo de rock y bebe las ocasiones donde no puede hacer alguna cosa de las anteriores. Quería representar un poeta masculino apasionado por adrenalina. Y debía ser leído en aliento largo, como si se tratara de una novela antigua, pero ubicada en la modernidad.

2.- Este personaje se siente ajeno al contexto en que vive, donde costumbres, contemporáneos, religión, tecnología, conflictos sociales y la educación que tuvo, no le atraen lo más mínimo, sino que evidencian la barrera fronteriza del sitio que representa su verdadera patria.

 

3.- Un concierto al que fui, donde se interpretó la Sinfonía Titán, de Mahler. Ahí tuve emociones que envolvieron mi ser hasta decretar hacer algo con lo que me trajeron. Sin saberlo en ese momento, ese día fue determinante, pues más tarde otro incidente, del que no hablaré, terminó con la disciplina que hasta ese día y desde seis meses atrás tuve. Al verme en tales condiciones comencé a escribir, y las semanas posteriores se fueron clarificando las decisiones u observaciones que tenía con respecto al mundo, la vida, mi pasado y futuro.

4.- Ahora, pero mayormente decisorio, el hecho de que planee un viaje que terminó por no realizarse, del cual, los pormenores quedan insinuados en el viaje que el personaje principal omitió. Al no ir, por mi mente transcurrieron pensares inconclusos que dieron combustible para formar un escenario.

Éstos son algunos de los sucesos que engendraron Un té a medianoche. Debo recalcar que los panoramas mostrados en la novela fueron meditados a lo largo de seis meses, y durante enero a marzo del 2011, fue necesario enunciarlos. Para ese instante nuevas situaciones alteraban mi percepción, y noté que me sensibilicé al grado de percibir nimiedades en las personas a mi alrededor, tales como los aretes que portaban, sus frases que ocultaban emociones, su sentido de realización o falta de ésta.

A la par, durante el día, escribí poemas que terminaron por formar el poemario Mar y Niebla. Y para su resguardo los colocaba en mi blog.




Ahora no recuerdo bien porqué (el olvido) pero decidí que fueran 19 capítulos de 7 páginas cada uno. En el transcurso de escribir me pasé de hojas en algunos capítulos, pero lo tuve que corregir; aún sin saber a ciencia cierta el por qué decidí que fueran siete, quise respetarlo. La versión final, por el formato, creo no respeta dicha métrica.

Al investigar más acerca de la estructura en sinfonías, o términos musicales y de Gustav Mahler, supe que él se retraía en soledad como yo para crear sus obras, las escribía en su composerhausen, osea una pequeña cabaña, que era perfeccionista al grado de ser admirado y odiado a la vez, igual a mí. Después supe que la última vez en verse la luna perigeo de ese 19 de maro de 2011, fue 19 años previos, lo que consonaba a la perfección con la edad de la joven personaje secundario y los capítulos. También durante mis lecturas en esa época e investigaciones supe sobre Thomas Mann, muy tardío en la escritura del té. Sentí una afinidad en frases y temas abordados, la longitud de sentencias, y la novela suya que leí fue Muerte en Venecia, lo que a la postre sabría que el personaje tenía el nombre de Gustav porque Mann era aficionado a Mahler.

Otro de los incidentes que me han pasado en la creación de mis obras, es que lo que escribo después se torna realidad de una u otra forma, y esto lo vi y viví; como cuando estuve cojeando por una lesión en el arco del pie. Al inicio de la novela trabajé a la par de otra novela, pero después Un té a medianoche absorbía toda mi atención y fuerza. Estos sucesos me hicieron sentir que, si de una casualidad o coincidencia se trataba, para mí resultaba gozoso, un placer indescriptible, de lo cual un amigo dijo que yo continuaba una tarea que ellos de alguna forma iniciaron. No lo sé ni entraré en cuestiones metafísicas, sólo sé que fue excepcional sentir afinidad. Ése mismo amigo supo que una relación que tuve en ese tiempo se encargaba de adicionar ideas a la novela, sin que fuera textual, y que al finalizar esa relación me topé con una falta de motivación. No quise achacarlo a ese término, pero era real. Lo que él me dijo fue: enamórate de nuevo. Pero lo que hice fue trabajar con las ideas inconexas que ya tenía trabajadas para terminar uniéndolas, lo cual, se me dificultó casi en un quinientos porciento. Lo que con normalidad escribía en un día o dos, tardaba ahora un mes, y eso que tenía ya las ideas, los escenarios, los sentimientos y diálogos. Al estar sobrio durante las revisiones me daba cuenta de que desconocía las formas como las escribí, me refiero a la estructura, ya que no parecían dichas por mí, sino por algo externo, idea a la cual achaco a los alcoholizados instantes donde los escribí. No es que diga que el alcohol diera inspiración, para nada; si eso fuera cierto lo que haya escrito fue lo tangible a la postre de un líquido efímero; sino que ayudaba a soltar las ideas almacenadas.

 

Conclusión

Para mí Un té a medianoche era pedir disculpas por un incidente que se debió a mí, y que tocaba mi visión de la vida para explicarlo, pero luego se volvió una lucha por conocer porqué accidentes, preguntas, frases, música, amigos e ideas, hacen que se cimbren las determinaciones propias. Sin darme cuenta una novela escrita para dos personas abarcaba a mayor número. Ahora recuerdo otra cosa: el nombre de la joven lo saqué de una conversación común que tuve con un amigo. Como me pareció tan hermoso e insinuaba una realidad, le dije que lo tomaría. El del personaje principal ya lo tenía guardado, pero hasta ese momento supe que lo usaría, a fin de cuentas me agrada usar nombres extraños, además de que lo situé en lugares imaginarios porque no quería contar sobre los mismos lugares en todas mis obras; por ello tomé las ciudades de una obra pasada.

Y, nombrar a los personajes principales, al cierre de la novela, arman un juego de palabras que sirven de Post Data a la disculpa: Zea, Marla.




miércoles, 16 de marzo de 2022

Manejar

 

Desde que vivo lejos de la civilización he tenido que manejar largos periodos. Recuerdo todavía cuando vivía en el centro de la ciudad y mis labores me tenían cada día inundado de peticiones de clientes, pues vivía en mi lugar de trabajo prácticamente. Y durante un convivio familiar, en el traslado dije: Que daría yo por vivir en un sitio tranquilo lejos de ruido y gente. Lo dije sin saber sería premonitorio, o una de esa varias veces que se cumple mi palabra sin yo ir en pos de ello. Por meses me ha rondado la idea de escribir algo más técnico, un manual de cómo se relaciona conducir un coche por la ciudad, con otros aspectos como negocios o la vida propia. Y en esta ocasión la madre de mis hijos dijo que no me había visto tan feliz como manejando los carros chocones. Que me dijera eso, me hizo pensar en situaciones y mi personalidad, pues ha convivido conmigo más que nadie. Evadir, moverse sin percances, atacar, era lo que pensaba al estar en ese juego, manteniendo la integridad de mi hijo con los posible pues no había seguridad. Y sí, me divertí enormemente



sábado, 12 de marzo de 2022

Kings Of Leon

 Desde finales de 2010 uno de mis grupos favoritos ha sido Kings Of Leon. En aquél Noviembre 14 escuché en Mix Up de Guadalajara el álbum Come Around Sundown. Desde esa fecha quise tener en físico un disco de ellos. Entrando a Diciembre, hallé un trabajo, y con mi primer pago compré en Sanborns el álbum. Lo oía todo el día, cada día. Incluso en el coche de mi jefe lo dejé alguna vez que lo puse al conducir. Después buscaba cada canción de ellos y en carretera los oí con mis amigos. Era tanta la fascinación, que al mismo tiempo no quería "quemarlo" pero no podía dejar de oírlo. Me traía memorias y ganas de tocar yo mismo un instrumento interpretando las canciones. En 2011 un grupo musical que conocía gracias a un amigo llamado Lalo me pidió unirme a ellos, no me hallaba en forma pero hice lo mejor que pude en ese entonces. Como mi prioridad era escribir, no puse demasiado ímpetu en ello. Años después toda memoria destacada ha estado inmersa en su música. La vez que fui a Culiacán desde Durango a medianoche, cada vez que me reúno con mis amigos aun hoy, camino a trabajar, escribiendo Un té a medianoche, manejando por carretera por los municipios de Durango como Santa María del Oro, Guadalupe victoria, ha estado. Sin contar las novias que hice que los oyeran. Eso es lo que más presente tengo. Hoy día, luego de atestiguar su repertorio, y de que en 2014 iba  a acudir a su concierto en CDMX pero que lo omití por ver a la novia en turno, empecé a retomarlos.

Las memorias de su música recaen en cuando trabajaba pensando en mi primer hijo, que no había nacido pero ya venía, compré su álbum WALLS camino a casa. no quería ni oírlo, se me hacía soso, pero tras beber en algún sitio, lo compré de nuevo en Sanborns. El disco When You See Yourself lo empecé a oír como por inercia, salir de música norteña y electrónica. Así que no sentí nada. NADA. Me dio una desilusión que al día siguiente se desmoronó. Reconocía cómo ellos habían madurado así como yo, y la lentitud de los tonos era similar a el alejamiento de mi adrenalina. 

Quise decirlo porque no ha habido un amigo a quién decirlo, pues están con sus hijos y parejas como para conversar. Buenas noches, mundo.



jueves, 3 de marzo de 2022

Haciendo amigos

 Hace algunos años, serán ocho a este momento, fui de mochilero por México, usando una página llamada Couchsurfing. Mediante ella se podía viajar y ser alojado en otras ciudades, al igual que alojar a viajeros. Se podía usar la aplicación para elegir personas que fueran afines en gustos. Así conocí personas que aunque no mantuvimos contacto, fuimos compañeros de vida por un día, horas, o toda la vida. Compartiendo experiencias y conocimientos. De algunos tengo memoria de sus nombres: Juliana, Armando, y aunque no recuerde todos, por ser extranjeros, a veces nos comunicamos. Recuerdo alguno que viajó de Canadá a Puebla en moto, otro que desde Inglaterra viajó en bicicleta de incógnito por México (no subía nada de su viaje a redes). Quería darles un saludo si es que llegan a visitar este sitio, así como a su descendencia.

Mantuvimos conversaciones de la vida, y ver que cada cual tenía su perspectiva nos unió aunque las metas fueran diversas. Hice amistades en latitudes diversas, dándome cuenta que la vida es la misma en todo terreno.

Hoy que la guerra impera, sé que buscamos la misma paz para nuestra existencia. La humanidad es la misma en todo país y ciudad