Hoy que tus uvas
sanaron mi copa herida
entre jaque jinetes
te nombraron Reina,
en carruaje nocturno
vino sirvió mi boca
hacia otro día
mi Reina.
“Sobre el campo recién sesgado, reposaban dos cántaros. Eran similares, fueron creados por el mismo alfarero, el barro que los había formado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario