miércoles, 25 de enero de 2012
Andrómeda
Se oía el viento sobre los árboles
y las ramas acariciaron el cielo.
Cruzaba una bandada de aves sin nombre
rumbo a un pueblo desconocido.
Fue ahí donde dos piedras se desmoronaron
para viajar juntos al infinito;
no conocían lo que era ser oro
ni las estrellas les dijeron que eran diamantes,
sólo iban caminando sus raíces
hacia un mar en que nadie se ha sumergido.
***
A cinco días de distancia
un par de botones se descosieron.
Girando en el suelo de vidrio
vieron su reflejo en el otro.
El nuevo siglo los tomó entre sus tiempos
y fue cociéndolos con su hilo de plata
a ese traje divino
donde las sombras transforman el azúcar en vino.
sábado, 21 de enero de 2012
miércoles, 11 de enero de 2012
Al término del otoño
Al término del otoño regresan las ondas de
tu pelo,
el incienso en tus ojos y tu voz perfumada
de lamento.
Para entonces yo era otro, distinto al tiempo
en que silencio y orden eran régimen fuerte.
Habíamos operado en la vida el cuerpo de lo
inexorable,
cual si fuera el mismo corazón del mundo.
Oí sin querer tu explicación de porqué la
distancia te multiplicó.
Y nada de aquello era verdad, lo supe,
y nada de lo que sonaba te creía;
habíamos convertido nuestra ausencia en
fruto,
éramos nutrientes para una nueva alma.
sábado, 7 de enero de 2012
NIÑO DE VIENTO
Te has cubierto con la armadura de las
estrellas,
miras el techo del firmamento
y enciendes los cuadros de la pared.
A tu derecha descansa el futuro,
en la siniestra dejas el pasado,
detrás de ti van los gestos ocultos
mientras al frente se amontona el silencio.
Del otro lado de la noche te habla una
joven
quiere conversar su empaño con tu recuerdo
y decirte que el calendario está intacto
desde el día que dormiste para soñar con
ella.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
El ocaso del suspiro
En las vetas de la tierra se fundó su
destino.
Antes de alba desperté con la intensión de
hallar tu camino.
Yo era un ritmo sin cuerda,
eco perdido en la innumerable marea del
tiempo.
Partí, colocando un Mala en mi muñeca de
vidrio
mientras la noche se descorría para volver
a soñar.
Pasaron sinfonías durante el asfalto
hasta que en una meseta ascendí a las
nubes.
Dentro de la niebla me rodearon las
angustias,
y cada sentir era extranjero como yo en el sitio.
Jamás estuve tan cerca de la lejanía.
A mi derecha se alzaba la estrella para
contemplarme,
y cerca del corazón sostenía las tinieblas
hasta el momento de volver al nido.
Sin conocer el camino transité hacia donde
tu sueño despierto habitaba el oro y el
cobre,
las grutas en el suelo extinto, las minas
de estrellas
en cavernas de agua con estatuto abandonado.
La carretera solitaria, vida de incontables
muertes,
es hálito que amaina cuando se descorre
bajo los pies.
De guía mi instinto, de mapa el sentir.
Sólo me escoltaron las latitudes de mis
ancestros,
numerando la distancia entre un vacío y la
esperanza.
El sol ascendía a su campo de juego
y yo entraba, lento, en la montaña solemne.
Era ahí donde centinelas me vieron abrir mi
cuestión:
¿Qué color tiene la casa del fuego?
La respuesta del monte fue que los
galardones cernían
alrededor del cofre en que la chispa
amanece.
sábado, 5 de noviembre de 2011
Sinatra

En un noventa porciento de lo que he escrito (puede que exagere) Sinatra ha estado conmigo. Había tenido semanas o quizá meses (la palabra quizá es nueva para mí, antes usaba tal vez, pero lo que definen me agrada desde siempre) sin oírlo, y ahora lo escucho, siendo las nueve con cinco de la noche. Una de mis reglas para escribir es oír música, y traducir letras, y ahora sé a lo que me refería. Sin duda, Sinatra ha hablado de sentires, emociones, situaciones y personajes que van deshaciendo el tiempo para que los reciba en mi alma. Recuerdo que mi personaje favorito, André Lovedy, fue inspirado en cierta parte por Sinatra, y se debe a que leí su biografía con muchas frases e historias de Frank (Frank Sinatra y el olvidado arte de vivir; de Bill Zehme, editorial Diana). Ahora, esta noche, también bebo Jack Daniel´s, como él, y comienza a agradarme. Es realmente grandioso estar en su presencia después de una larga ausencia, es como estar conversando de frente con un té chai y con un perfume perfectamente reconocible. Sí, es una sensación gloriosa. Sé entonces por qué en mí ese cantante ha dejado demasiado. Todo mundo tiene su Ava Gardner. Cómo olvidar esa línea: in me you see a man alone…
No hablaré de mis primeros encuentros con su música, hablaré de el primer disco (doble) que compré, masomenos en marzo de 2007. Es de los años cuarenta, época en que solía decir que viví. Y gracias a ese disco (s) conocí lo que es hablar de las distintas situaciones amorosas, cosa que en lo privado me llama la atención, ya que no me quiero considerar cursi.
Podría comparar la ópera con su música, y ahora digo porqué. Escuchas el vaivén del aire, la fluctuación de notas, mientras se cuenta una historia. Claro, todo con solemnidad, eternidad, y honestidad, hecho que sólo ahora se me ocurre que pasa con Billie Holiday (otra de mis compañeras infinitas).
Bueno, una persona me dijo que en El Padrino el cantante en realidad es Sinatra, y al leerlo hallé similitudes y nuevas facetas que, por lo que sé y deduzco, creo ciertas. En una de ellas se habla de que las mujeres, después de ser famoso, lo buscaban; incluso cuando pasó su peor época por perder la voz. Sólo querían decir que estuvieron con él, sin importarles si estuvo perfecto o no.
Al conocerlo di razón a sentirme con una edad mayor a la que corresponde con los eclipses vistos. (Agradezco a Rivers por facilitarme la botella). Ahora se oye una línea que me llamó la atención y la diré: Tal vez estemos en un juicio para extender el momento antes de decir adiós. Insuperable. It was a very good year, describe mi vida y creo que la de todo hombre. Al fondo unas personas se ríen, y sé que ellas no saben degustar lo sublime de las obras (en una ocasión me dijeron que la película Casa Blanca estaba aburrida; por supuesto que ignoran la suma de circunstancias que tiene y la personalidad de sus personajes). (Lo peor es que se reproducen)
De regreso al Ningún lado de donde vengo, tampoco tengo miedo, no importa que las personas desconozcan porqué bebo, fumo, pienso lo que pienso y hago lo que hago, simplemente no comparto ni quiero ser el personaje principal de sus sueños. La vida a mí, como a Sinatra, me trata como a todos, y sé que todo tiene un inicio y un fin. no hay nada más. Nada. Pero en verdad lo recomiendo como una experiencia que se DEBE tener: en la soledad, de preferencia en la noche de un otoño helado, busca un lugar donde no te interrumpan, si no sabes inglés hazte de una lista de canciones bien traducidas de Sinatra, escúchalas y léelas, y si bebes o fumas, hazlo también, poniendo atención en la melodía y en lo que te cuenta, en su voz… y sabrás porqué existe la vida.
Algo inspirado en él:
Si bebes o te enamoras, que sea Nice and Easy.
Cuando halles la bebida o la mujer que te dé lo que buscas, que sea All the way.
As time goes by es lo que toda pareja debe oír.
Los mejores amigos de un hombre son Sinatra y Jack Daniel´s.
Cuando tus sueños se hagan cenizas, ve con tus mejores amigos.
Si Ev´ry time we say good bye te llega, díselo antes de morir. Sin importar si no ha olvidado al ex, o si no la has visto desde junio; házselo saber, siempre hay modo.
Los vientos de verano, otoño e invierno, pasan, así que haz lo que deseas antes de que te arrepientas.
Cuando la beses, di que te llevó a la luna.
Siendo astronauta, nada es imposible.
Sin importar las oportunidades, haz que antes de acabar la noche intercambien amor.
Una noche eran desconocidos, pero puede que al día siguiente sea con quien compartas los nuevos amaneceres.
El amor a primera vista existe, sólo hace falta agregar unas palabras. (Si no sabes cuáles, oye Sinatra)
Por lo que más valores, ¡hazla reír!
Aún si la tienes bajo la piel, deja que realice sus sueños.
Cada vez que veas un arcoíris, dile que es el color que faltó ese día en el firmamento.
Si eres mujer, valora cuando te digan lo anterior; es honesto pero él no sabía cómo decirlo.
Al cuarto para las tres, asegúrate de beber una por ella y otra para el camino, pues siempre estarás bebiendo para esperarla.
Apaga la luz, y sabrás que lo que vale la pena ver ocurre siempre en la oscuridad.
ESAS cosas existen.
En el azul del atardecer, cerca de ella, mírala a los ojos y sabrás lo que piensa.
Si te gusta su sonrisa, di que es única; a fin de cuentas lo es.
Si alguna vez digo algo de lo antes dicho, es a El tercer mes de rosas blancas.
Si este pecador besa ese ángel, por favor, era lo que desde una mañana fría de marzo esperé.
Puedes tener ese amor un tiempo, pero tendrá un fin, sólo asegúrate de haber sido lo mejor de su vida y que cuando termine la tuya, quiera morir al lado de tu lápida.
Es mejor morir primero.
Habla bien, viste bien, fuma bien, bebe bien, te compenetras con ella, entonces, ¿por qué no hacerla tuya?
Si piensas que estar ebrio es grato pero que mejor es estar a su lado, por favor, deja de beber e invítala al lugar que guste.
Un hombre que bebe es una persona que piensa en otra, y si eres ella, sé amable aunque no lo quieras en tu vida; no por nada piensa en ti.
Si estás sola, y está solo, ¿por qué no estar solos juntos?
He sido un hombre al que no le importaba el amor, pero mírenme ahora.
Si ser joven de corazón es lo que importa, entonces corre.
Él siempre te invita a salir, y en verdad a nadie más quiere invitar, pues bien, es porque siempre eres la elegida, al menos has el intento.
Él ha tratado de olvidarte, de hacer sus sentimientos a un lado. Escribió una carta de cinco páginas que en nueve meses no te ha dado. Pues bien, no quiere ser inoportuno, en soledad busca seguir sin ti, ¿qué harías si te la da cuando se vaya a otro país sin volver en años? Ha terminado la botella, no sabe de ti y ha pensado en lo que pasaron en la Sex Shop. Sus amigos saben mejor que tú lo que significas para él. No los conoces. Lo ves como amigo, pero él no puede verte de otra manera que no sea quien complementa su vida, la que desea acabar. Pues bien, está en silencio para respetarte mientras sólo, y sólo, quiere que estés bien durante lo que hagas, sin importar si escuchas con hippies un sax.
No sabes por qué la amas, pero la amas. Entonces pregunta qué hora es, si tiene que llegar temprano, o si le gustó el concierto o la película, cuando en verdad querías decir: TE AMO.
¡Por lo que más quieras en tu vida, compra una buena colección de Sinatra! Y provisiones de whisky.
Frases:
Cuando halles la bebida o la mujer que te dé lo que buscas, que sea All the way.
As time goes by es lo que toda pareja debe oír.
Los mejores amigos de un hombre son Sinatra y Jack Daniel´s.
Cuando tus sueños se hagan cenizas, ve con tus mejores amigos.
Si Ev´ry time we say good bye te llega, díselo antes de morir. Sin importar si no ha olvidado al ex, o si no la has visto desde junio; házselo saber, siempre hay modo.
Los vientos de verano, otoño e invierno, pasan, así que haz lo que deseas antes de que te arrepientas.
Cuando la beses, di que te llevó a la luna.
Siendo astronauta, nada es imposible.
Sin importar las oportunidades, haz que antes de acabar la noche intercambien amor.
Una noche eran desconocidos, pero puede que al día siguiente sea con quien compartas los nuevos amaneceres.El amor a primera vista existe, sólo hace falta agregar unas palabras. (Si no sabes cuáles, oye Sinatra)
Por lo que más valores, ¡hazla reír!
Aún si la tienes bajo la piel, deja que realice sus sueños.
Cada vez que veas un arcoíris, dile que es el color que faltó ese día en el firmamento.
Si eres mujer, valora cuando te digan lo anterior; es honesto pero él no sabía cómo decirlo.
Al cuarto para las tres, asegúrate de beber una por ella y otra para el camino, pues siempre estarás bebiendo para esperarla.
Apaga la luz, y sabrás que lo que vale la pena ver ocurre siempre en la oscuridad.
ESAS cosas existen.
En el azul del atardecer, cerca de ella, mírala a los ojos y sabrás lo que piensa.
Si te gusta su sonrisa, di que es única; a fin de cuentas lo es.
Si alguna vez digo algo de lo antes dicho, es a El tercer mes de rosas blancas.
Si este pecador besa ese ángel, por favor, era lo que desde una mañana fría de marzo esperé.
Puedes tener ese amor un tiempo, pero tendrá un fin, sólo asegúrate de haber sido lo mejor de su vida y que cuando termine la tuya, quiera morir al lado de tu lápida.
Es mejor morir primero.
Habla bien, viste bien, fuma bien, bebe bien, te compenetras con ella, entonces, ¿por qué no hacerla tuya?
Si piensas que estar ebrio es grato pero que mejor es estar a su lado, por favor, deja de beber e invítala al lugar que guste.
Un hombre que bebe es una persona que piensa en otra, y si eres ella, sé amable aunque no lo quieras en tu vida; no por nada piensa en ti.
Si estás sola, y está solo, ¿por qué no estar solos juntos?
He sido un hombre al que no le importaba el amor, pero mírenme ahora.
Si ser joven de corazón es lo que importa, entonces corre.
Él siempre te invita a salir, y en verdad a nadie más quiere invitar, pues bien, es porque siempre eres la elegida, al menos has el intento.
Él ha tratado de olvidarte, de hacer sus sentimientos a un lado. Escribió una carta de cinco páginas que en nueve meses no te ha dado. Pues bien, no quiere ser inoportuno, en soledad busca seguir sin ti, ¿qué harías si te la da cuando se vaya a otro país sin volver en años? Ha terminado la botella, no sabe de ti y ha pensado en lo que pasaron en la Sex Shop. Sus amigos saben mejor que tú lo que significas para él. No los conoces. Lo ves como amigo, pero él no puede verte de otra manera que no sea quien complementa su vida, la que desea acabar. Pues bien, está en silencio para respetarte mientras sólo, y sólo, quiere que estés bien durante lo que hagas, sin importar si escuchas con hippies un sax.
No sabes por qué la amas, pero la amas. Entonces pregunta qué hora es, si tiene que llegar temprano, o si le gustó el concierto o la película, cuando en verdad querías decir: TE AMO.
(Es demasiado lo que Sinatra saca)
¡Por lo que más quieras en tu vida, compra una buena colección de Sinatra! Y provisiones de whisky.
Frases:
-¿Cómo subsistirá el fumador en un mundo de no fumadores?
-Diles, tú muérete a tu manera, yo moriré a la mía.
-¿Qué es lo que un hombre nunca debe hacer en presencia de una mujer?
-¡Bostezar!
-Para mí, todas son damas.
Por último, recomiendo leer ese libro a quien en verdad quiera ser un hombre. (Es difícil oírlo y carecer de emociones)
-Diles, tú muérete a tu manera, yo moriré a la mía.
-¿Qué es lo que un hombre nunca debe hacer en presencia de una mujer?
-¡Bostezar!
-Para mí, todas son damas.
Por último, recomiendo leer ese libro a quien en verdad quiera ser un hombre. (Es difícil oírlo y carecer de emociones)
sábado, 29 de octubre de 2011
Sobre Un té a medianoche
Los factores que incubaron Un té a medianoche se componen de:
1.- La idea de hablar acerca de un poeta que tiene placer al correr en coche por carreteras, que tiene éxito con las mujeres, que al viajar se detiene cada vez que un paisaje llama su atención para dibujarlo con acuarelas, que tocó en un grupo de rock y que bebe las ocasiones en que no puede hacer alguna cosa de las anteriores. Quería un poeta que no lo percibieran como afeminado.
2.- Que ese personaje se sienta ajeno al contexto en el que vive, donde las costumbres, personas, religión, tecnología, conflictos sociales y la educación que tuvo en su infancia no le atraen en lo más mínimo, sino que evidencian la barrera fronteriza del sitio que representa su verdadera patria.
3.- Un concierto de Mahler al que fui, donde se interpretó la Sinfonía Número Uno. En ese concierto tuve sensaciones que envolvieron mi ser hasta decretar hacer algo en algún momento con lo que me trajeron. Sin saberlo en ese momento, también ese día fue determinante, ya que luego hubo un incidente, del que no hablaré, que terminó con la disciplina que hasta ese día y desde seis meses atrás tuve. Al verme en tales condiciones comencé a escribir, y las semanas posteriores se fueron clarificando las decisiones u observaciones que tenía con respecto al mundo, la vida, y mi pasado y futuro.
4.- Ahora, pero mayormente decisorio, el hecho de que planee un viaje que terminó por no realizarse, del cual, los pormenores quedan insinuados en el viaje que el personaje no hizo. Al no ir, por mi mente transcurrieron pensares que no llevé a cabo, pero que dieron combustible para formar un escenario.
Éstos son algunos de los sucesos que iniciaron la novela. Debo recalcar que los pensamientos habían sido meditados a lo largo de seis meses, pero que en los meses de enero a marzo del 2011, fue necesario enunciarlos. Por supuesto que para ese momento nuevas situaciones alteraban mi percepción, pero lo que noté es que me sensibilicé al grado de percibir las nimiedades de las personas a mi alrededor, tales como los objetos que portaban, sus palabras, su sentido de realización o falta de ésta. Inicié el día 27 de marzo con un par de párrafos inconexos entre ellos que ya tenía escritos desde semanas atrás. A través de los días cada noche me sentaba a escribir, y no sé si desde el inicio, pero sí sé que en su mayor parte, sobre todo entre los meses de mayo, junio, julio y agosto, me sentaba a escribir borracho, o al menos, con una botella de cerveza o un vaso de whisky. Lo que también recuerdo es que comencé a escribirlo borracho porque debía transcribir las sensaciones al estar bebiendo, que a fin de cuentas era una característica del personaje. Otra herramienta de la que me valía fue el copiar conversaciones con la chica que inspiró el personaje secundario. Sin ellas no habría podido expresar la singularidad de su habla. Es preciso mencionar que ella es el detonante que abrió las puertas para escribir la novela, ya que la forma en que la conocí, los días que la traté, y sus ideas, me parecieron únicos y dignos de contar textualmente, pero el hecho de haber sucedido con años de anterioridad, mas el olvido innato y mi gusto por omitir contar sobre mí, fueron motivos para hablar un poco de eso pero con un código que sólo las personas que me conocen sabrán discernir.
Ahora no recuerdo bien- el olvido- pero decidí que fueran 19 capítulos de 7 páginas cada uno. En el transcurso de escribir me pasé de hojas en algunos capítulos, pero lo tuve que corregir; aún sin saber a ciencia cierta el por qué decidí que fueran siete, quise respetarlo.
Al ir investigando para llenarlo con ideas desconocidas por mí, como la estructura de la sinfonía o los términos musicales, supe que Mahler se retraía en soledad para crear sus obras, que lo hizo en una pequeña cabaña, que él era perfeccionista al grado de ser admirado y odiado a la vez. Luego supe que la última vez que la luna perigeo se vio fue 19 años previos, lo que consonaba a la perfección con la edad de la joven y los capítulos. También conocí sobre Thomas Mann, muy tardío en la escritura del té. Sentí una similitud en las frases y temas abordados, y la novela suya que leí fue Muerte en Venecia, lo que a la postre sabría que el personaje tenía el nombre de Gustav porque Mann era aficionado de Mahler. Otro de los incidentes que me han pasado en la creación de mis obras, es que lo que escribo después se torna realidad de una u otra forma, y esto lo vi y viví; como cuando estuve cojeando por una lesión en el arco del pie. Al inicio de la novela trabajé a la par de otra novela, pero después Un té a medianoche absorbía toda mi atención y fuerza. Todos estos sucesos me hicieron sentir que, si de una casualidad o coincidencia se trataba, para mí resultaba gozoso, un placer indescriptible, de lo cual un amigo dijo que yo continuaba una tarea que ellos de alguna forma iniciaron. No lo sé ni entraré en cuestiones metafísicas, sólo sé que fue excepcional sentir una afinidad. Ése mismo amigo supo que una relación que tuve en ese tiempo se encargaba de adicionar ideas a la novela, sin que fuera textual, y que al finalizar esa relación me topé con una falta de motivación. No quise achacarlo a ese término, pero era real. Lo que él me dijo fue: enamórate de nuevo. Pero lo que hice fue trabajar con las ideas inconexas que ya tenía trabajadas para terminar uniéndolas, lo cual, se me dificultó casi en un quinientos porciento. Lo que con normalidad escribía en un día o dos, tardaba ahora un mes, y eso que tenía ya las ideas, los escenarios, los sentimientos y diálogos. Al estar sobrio durante las revisiones me daba cuenta de que desconocía las formas como las escribí, me refiero a la estructura, ya que no parecían dichas por mí, sino por algo externo, idea a la cual achaco a los alcoholizados instantes donde los escribí. No es que diga que el alcohol diera inspiración, para nada; si eso fuera cierto lo que haya escrito fue lo tangible a la postre de un liquido efímero; sino que ayudaba a soltar las ideas almacenadas.
Para mí Un té a medianoche era pedir disculpas por un incidente que se debió a mí, y que tocaba mi visión de la vida para explicarlo, pero luego se volvió una lucha por conocer porqué accidentes, preguntas, frases, música, amigos e ideas, hacen que se cimbren las determinaciones propias. Sin darme cuenta una novela escrita para dos personas abarcaba a mayor número. Ahora recuerdo otra cosa: el nombre de la joven lo saqué de una conversación común que tuve con un amigo. Como me pareció tan hermoso e insinuaba una realidad, le dije que lo tomaría. El del personaje principal ya lo tenía guardado, pero hasta ese momento supe que lo usaría, a fin de cuentas me agrada usar nombres extraños, además de que lo situé en lugares imaginarios porque no quería contar sobre los mismos lugares en todas mis obras; por ello tomé las ciudades de una obra pasada.
1.- La idea de hablar acerca de un poeta que tiene placer al correr en coche por carreteras, que tiene éxito con las mujeres, que al viajar se detiene cada vez que un paisaje llama su atención para dibujarlo con acuarelas, que tocó en un grupo de rock y que bebe las ocasiones en que no puede hacer alguna cosa de las anteriores. Quería un poeta que no lo percibieran como afeminado.
2.- Que ese personaje se sienta ajeno al contexto en el que vive, donde las costumbres, personas, religión, tecnología, conflictos sociales y la educación que tuvo en su infancia no le atraen en lo más mínimo, sino que evidencian la barrera fronteriza del sitio que representa su verdadera patria.
3.- Un concierto de Mahler al que fui, donde se interpretó la Sinfonía Número Uno. En ese concierto tuve sensaciones que envolvieron mi ser hasta decretar hacer algo en algún momento con lo que me trajeron. Sin saberlo en ese momento, también ese día fue determinante, ya que luego hubo un incidente, del que no hablaré, que terminó con la disciplina que hasta ese día y desde seis meses atrás tuve. Al verme en tales condiciones comencé a escribir, y las semanas posteriores se fueron clarificando las decisiones u observaciones que tenía con respecto al mundo, la vida, y mi pasado y futuro.
4.- Ahora, pero mayormente decisorio, el hecho de que planee un viaje que terminó por no realizarse, del cual, los pormenores quedan insinuados en el viaje que el personaje no hizo. Al no ir, por mi mente transcurrieron pensares que no llevé a cabo, pero que dieron combustible para formar un escenario.
Éstos son algunos de los sucesos que iniciaron la novela. Debo recalcar que los pensamientos habían sido meditados a lo largo de seis meses, pero que en los meses de enero a marzo del 2011, fue necesario enunciarlos. Por supuesto que para ese momento nuevas situaciones alteraban mi percepción, pero lo que noté es que me sensibilicé al grado de percibir las nimiedades de las personas a mi alrededor, tales como los objetos que portaban, sus palabras, su sentido de realización o falta de ésta. Inicié el día 27 de marzo con un par de párrafos inconexos entre ellos que ya tenía escritos desde semanas atrás. A través de los días cada noche me sentaba a escribir, y no sé si desde el inicio, pero sí sé que en su mayor parte, sobre todo entre los meses de mayo, junio, julio y agosto, me sentaba a escribir borracho, o al menos, con una botella de cerveza o un vaso de whisky. Lo que también recuerdo es que comencé a escribirlo borracho porque debía transcribir las sensaciones al estar bebiendo, que a fin de cuentas era una característica del personaje. Otra herramienta de la que me valía fue el copiar conversaciones con la chica que inspiró el personaje secundario. Sin ellas no habría podido expresar la singularidad de su habla. Es preciso mencionar que ella es el detonante que abrió las puertas para escribir la novela, ya que la forma en que la conocí, los días que la traté, y sus ideas, me parecieron únicos y dignos de contar textualmente, pero el hecho de haber sucedido con años de anterioridad, mas el olvido innato y mi gusto por omitir contar sobre mí, fueron motivos para hablar un poco de eso pero con un código que sólo las personas que me conocen sabrán discernir.
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| Mariela |
Ahora no recuerdo bien- el olvido- pero decidí que fueran 19 capítulos de 7 páginas cada uno. En el transcurso de escribir me pasé de hojas en algunos capítulos, pero lo tuve que corregir; aún sin saber a ciencia cierta el por qué decidí que fueran siete, quise respetarlo.
Al ir investigando para llenarlo con ideas desconocidas por mí, como la estructura de la sinfonía o los términos musicales, supe que Mahler se retraía en soledad para crear sus obras, que lo hizo en una pequeña cabaña, que él era perfeccionista al grado de ser admirado y odiado a la vez. Luego supe que la última vez que la luna perigeo se vio fue 19 años previos, lo que consonaba a la perfección con la edad de la joven y los capítulos. También conocí sobre Thomas Mann, muy tardío en la escritura del té. Sentí una similitud en las frases y temas abordados, y la novela suya que leí fue Muerte en Venecia, lo que a la postre sabría que el personaje tenía el nombre de Gustav porque Mann era aficionado de Mahler. Otro de los incidentes que me han pasado en la creación de mis obras, es que lo que escribo después se torna realidad de una u otra forma, y esto lo vi y viví; como cuando estuve cojeando por una lesión en el arco del pie. Al inicio de la novela trabajé a la par de otra novela, pero después Un té a medianoche absorbía toda mi atención y fuerza. Todos estos sucesos me hicieron sentir que, si de una casualidad o coincidencia se trataba, para mí resultaba gozoso, un placer indescriptible, de lo cual un amigo dijo que yo continuaba una tarea que ellos de alguna forma iniciaron. No lo sé ni entraré en cuestiones metafísicas, sólo sé que fue excepcional sentir una afinidad. Ése mismo amigo supo que una relación que tuve en ese tiempo se encargaba de adicionar ideas a la novela, sin que fuera textual, y que al finalizar esa relación me topé con una falta de motivación. No quise achacarlo a ese término, pero era real. Lo que él me dijo fue: enamórate de nuevo. Pero lo que hice fue trabajar con las ideas inconexas que ya tenía trabajadas para terminar uniéndolas, lo cual, se me dificultó casi en un quinientos porciento. Lo que con normalidad escribía en un día o dos, tardaba ahora un mes, y eso que tenía ya las ideas, los escenarios, los sentimientos y diálogos. Al estar sobrio durante las revisiones me daba cuenta de que desconocía las formas como las escribí, me refiero a la estructura, ya que no parecían dichas por mí, sino por algo externo, idea a la cual achaco a los alcoholizados instantes donde los escribí. No es que diga que el alcohol diera inspiración, para nada; si eso fuera cierto lo que haya escrito fue lo tangible a la postre de un liquido efímero; sino que ayudaba a soltar las ideas almacenadas.
Para mí Un té a medianoche era pedir disculpas por un incidente que se debió a mí, y que tocaba mi visión de la vida para explicarlo, pero luego se volvió una lucha por conocer porqué accidentes, preguntas, frases, música, amigos e ideas, hacen que se cimbren las determinaciones propias. Sin darme cuenta una novela escrita para dos personas abarcaba a mayor número. Ahora recuerdo otra cosa: el nombre de la joven lo saqué de una conversación común que tuve con un amigo. Como me pareció tan hermoso e insinuaba una realidad, le dije que lo tomaría. El del personaje principal ya lo tenía guardado, pero hasta ese momento supe que lo usaría, a fin de cuentas me agrada usar nombres extraños, además de que lo situé en lugares imaginarios porque no quería contar sobre los mismos lugares en todas mis obras; por ello tomé las ciudades de una obra pasada.
lunes, 10 de octubre de 2011
Otra línea de lo que no ha iniciado
"Los árboles que se balancean con el viento son lágrimas que no serán derramadas"
jueves, 1 de septiembre de 2011
30 agostos
Mar de Niebla:
A través de la noche y el murmullo de los grillos te susurro lo que me parece un crimen no decir: estoy enamorado, necesito centrar mis pensamientos para que este hecho no me impida hacer mis labores cotidianas, sin embargo, lo reconozco, estoy enamorado. Desde que la vi sentí la prolongación del tiempo, los segundos se detuvieron mientras quería saber si lo que observé no era un sueño, mi imaginación. Alargué las palabras lo más que pude para tratar de que se diera cuenta de mi existencia, y lo hizo. Luego compartimos el brillo de una estrella en nuestras manos, el efímero instante en que se abre la memoria para guardar el momento. Así, tuve noción exacta de que era posible la presencia de ella. Sin saber cómo fue que eso sucedió salí al mundo conocido, pero algo había cambiado. La sombra madre encima de los cuatro puntos cardinales era refulgente, todas las personas en la calle sonreían, el aroma del invierno y de la primavera se reunieron con la lluvia del verano y la desnudez del otoño. Era un misterio lo que ocurría, sobre todo por el hecho de que sentí el corazón palpitar, el nerviosismo de los que saben que han visto un milagro, y la incredulidad de los ciegos cuando observan un ovni.
Desde entonces cada noche, día, tarde y gota de rocío me señala que debo decírselo, hacerle saber que, sin importar lo que haga y dónde vaya, le deseo lo mejor y que mi pensamiento ha fundado un rincón elegante para grabar su recuerdo. Decirle que me entristece recordar que casi muere, que por una partícula de humo blanco estuvo cerca de partir su cuello con el delgado metal. Decirle que sonrío al caminar y recordar cómo me imitaba, que su forma de hablar es de otro hemisferio, juvenil, grosera, pero que comprendo lo que dice aún cuando es muy diferente a como hablo. Decirle, en mi acento norteño, que me debe un chiste en las rocas, y, por supuesto, que su nombre es Mar de Niebla.
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| Just smile |
Soy una nube en el cielo, tómala cuando caiga a ti en tus manos.
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