jueves, 2 de abril de 2026

Fragmento Monarca Blanda

     Agua hierve en mi palma,

dátil oscuro en sosiego.

 

A su regazo mi taza va,

sirve miel de su mirada.

 

Roja, reservada y fría

rocía estrellas como la sal.

 

Sol maúlla sobre ventana,

sola mi alma sin sueño.

 

Hay que agotar las aguas

dejar que evaporen mis desvelos.

 

 

Y a quien soy de noche

hombro y hambre, lloremos.

 

A voz alta te queda,

corta la palabra de auxilio.

 

En mi tengo penitencia

y tus llaves permanecen.

 

En ti la melancolía

a tu almohada tatúa mi rostro.

 

Oigo que la guerra empieza

y que juntos somos paz.

 

De Lenin a Lennon el abismo

entre tú y yo tiembla infinito.  


Qué muros construyes para contenerme?  

Sobra decir se levantan conmigo dentro.

 

Desde oriente hasta Levante

procuras mi boca a tu cuello.

 

Once calendarios en hoguera

besos y caricias milenarios.

 

A dónde vas y me llevas?

Si nunca alejados me olvidas.

 

Es más rápida la lengua al hablar

como permanente y corta sobre la piel.

 

Conozco tus siglos y el idioma

cuando en sudor nos enfrentamos.


La puerta entreabierta no ve

que a escondidas nos hallamos.

 

Va tu mano en mi mano

van latidos sobre el armario.

 

Nupcial lecho en el suelo

tuvimos el hijo sobre cama.

 

A media ala recuerdo

la llaga convertida en tu vuelo.

 

Efímera, verde y tersa

andas con el adiós del regreso.

 

Instante tu voz fue reír

abrazados en denuncias recíprocas.

 

Sirve ahora el agua al café

después del llanto, se ha enfriado.



 

Fragmento Monarca Blanda

      Agua hierve en mi palma, dátil oscuro en sosiego.   A su regazo mi taza va, sirve miel de su mirada.   Roja, reservada y ...